Café en la mañana, té en la tarde, mate el fin de semana: los grandes placeres… y los grandes responsables del tono amarillo en los dientes.
Por qué manchan
Estas bebidas contienen taninos, pigmentos que se adhieren a la película que recubre el esmalte. Con el tiempo, se acumulan y el diente se ve más amarillo u opaco, incluso con buena higiene.
Qué NO hacer
- Limón o vinagre: el ácido desgasta el esmalte de forma permanente.
- Bicarbonato a diario: es abrasivo; usado en exceso raya el esmalte.
- Cepillarte inmediatamente después del café: espera 20–30 minutos; el esmalte está temporalmente más blando.
Qué SÍ funciona
- Enjuagar con agua después de cada café o té.
- Bombilla o vaso con tapa para bebidas frías pigmentadas.
- Un corrector de color violeta a diario: neutraliza visualmente el amarillo acumulado sin abrasivos fuertes ni ácidos.
- Limpieza dental profesional 1–2 veces al año.
Si el café no es negociable (te entendemos), Sonrisa Perfecta te ayuda a mantener el tono a raya con el cepillado de siempre.