Mejorar el tono es la mitad del trabajo; mantenerlo es la otra mitad. Los 7 hábitos que más impacto tienen:
- Enjuaga con agua después de café, té, mate o vino. 10 segundos que evitan horas de pigmento adherido.
- Usa bombilla en bebidas frías pigmentadas (jugos oscuros, bebidas cola).
- Hilo dental todas las noches. El borde entre dientes es donde primero se nota el amarillo.
- Corrector de color en tu rutina diaria. Mantiene el tono sin esfuerzo extra: es tu cepillado normal.
- No te cepilles recién tomado algo ácido (jugo de naranja, vino): espera 20–30 minutos.
- Limpieza profesional 1–2 veces al año. Remueve el sarro que ninguna pasta saca.
- Cepillo con filamentos suaves, recambio cada 3 meses. Un cepillo gastado limpia mal y raya.
Nuestra pasta Sonrisa Perfecta está pensada exactamente para el punto 4: mantenimiento diario del tono, sin peróxido.